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Padres que confían

Son las 8.23 de la mañana y como cada día mis hijos desfilan por la puerta bien repeinados y con sus mochilas a punto camino del colegio. Cada uno de ellos es muy diferente a su hermano o hermana pero como madre tengo claro que quiero lo mismo para ellos, una educación de calidad.Sigue leyendo

Acompañamiento al docente en su carrera profesional y vocacional

Acompañar significa estar o ir en compañía de otro. También compartir un afecto o un estado de ánimo. A los equipos directivos les corresponde la tarea de estimular vínculos afectivos sólidos entre los profesores, lo que incluye tanto el manejo de los grupos afines o colaboradores como los de “stoppers” o “sumideros de malestares”, sin olvidar a los “lobos solitarios”. ¿Cómo estimular esos vínculos? Valorando no solo los objetivos, también lo relacional e invirtiendo en tiempos y espacios para la reflexión pedagógica conjunta y para afrontar y gestionar los conflictos que antes o después surgirán. Esos espacios de expresión y comunicación no siempre son efectivos. A menudo se habla sobre algo, se aprovecha erróneamente para informar o discutir acerca de algo relacionado con la actividad escolar, los profesores hablan entre sí, pero nunca se llega al fondo de los asuntos. Sigue leyendo

Maestros para dar vida

La capacidad de escucha envuelve el perfil de cualquier docente. Escuchar implica preguntarse por qué hacen lo que hacen y por qué dicen lo que dicen, y encontrar respuestas; observar, entender y atender sus intereses, sus reacciones, sus experiencias y expresiones; modificar acciones; provocar sonrisas; conseguir que nuevos horizontes se abran, que nuevas tareas se presenten, que nuevos niveles de conocimiento e intuición se concreticen… Y tanto hay que escuchar para educar como educar para escuchar. Sigue leyendo

La escuela que queremos

En una conferencia destinada a educadores no se puede ocultar que vivimos una época compleja para la educación. Cuando un profesor entra en un aula encuentra un panorama muy diferente al de hace 20 años. Los valores que el trabajo docente representa -el conocimiento, la autoridad- han perdido el crédito que los investía y ahora, cada mañana, los docentes debemos ganarlo todo: la atención, el interés de los chicos, la credibilidad, la confianza, el respeto. ¿Son peores estos jóvenes que los de hace 20 años? Por supuesto que no.Sigue leyendo

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