¿Sabías que los microbios que habitan nuestro cuerpo se comunican constantemente entre sí? A ese fenómeno se le llama quorum sensing. Los microbios producen moléculas de señalización, llamadas autoinductores, que les permiten “hablar” para saber cuántos son, qué está pasando a su alrededor y cómo deben actuar colectivamente.
